En 1978 Shiva Ayyadurai, un adolescente originario de la India, marcó la historia de la humanidad al inventar el email mientras trabajaba en la Universidad de Odontología de New Jersey. No había pasado ni un año de su invención, cuando Gary Thuerk (¡genio!) envió el primer email de marketing en masa. Con esto no solo se ganó el título del “Padre del Spam”, si no que generó ventas equivalentes a 13 millones de dólares.

 

Desde el inicio, el email se perfiló como un canal de marketing directo efectivo, y aún después de tantos años, las empresas siguen apostando por esta opción. En promedio, las organizaciones destinan el 15% de su presupuesto anual a estrategias de correo electrónico. Si bien es un número que ha ido en aumento con el paso de los años, aún es muy bajo y quedan muchos espacios de oportunidad y crecimiento por explorar.

 

Email en performance, ¿de qué está hecho?

 

El email marketing es bastante popular ya que permite disminuir el costo de adquisición y de retención de clientes logrando su fidelización a un bajo costo. La empresa Doppler afirma que por cada dólar invertido en email marketing, se obtienen como resultado 40 más en ganancias. Sin embargo, esta atractiva herramienta se ha enfrentado a varios desafíos a lo largo de su historia.

 

Por ejemplo, hasta hace algunos años el email marketing consistía en el envío masivo de una misma pieza de contenido a una sola lista de destinatarios. Con el tiempo, la gente comenzó a cansarse de estos ataques publicitarios y el juego tuvo que cambiar. Ahora, gracias a tecnologías de automatización y programática, los correos a pudieron personalizarse y optimizarse en tiempo real y ser segmentados a distintas audiencias.

 

Prácticas como el retargeting y el remarketing cambiaron el panorama y dieron como resultado un modelo de performance marketing para email. Éste busca generar engagement rápidamente e influenciar el comportamiento de compra de las personas para convertirlos en una venta fácilmente. El subject, el contenido, los call to action y las imágenes son los elementos minuciosamente pensados que permitirán cumplir el objetivo de conversión.  

 

A lo largo de ésta y las siguientes entradas de nuestro blog, revisaremos los elementos antes mencionados para optimizar correos electrónicos y generar resultados.

 

El subject, la primera impresión

 

El asunto o subject, en términos generales, es una breve descripción del contenido que estamos a punto de leer en un correo electrónico. Algo así como su carta de presentación.

 

Al ser el primer acercamiento, de éste depende que el usuario pase de un lector casual a un cliente que compra. Que abra el correo y se convenza. Para una estrategia de performance, el subject tiene que ser corto (pero no monosílabo), explicativo (pero no un testamento), y principalmente atractivo y que invite a la apertura. De acuerdo a Adestra, aquellos subjects con una longitud de máximo 30 caracteres tienen una tasa de apertura mayor por encima del promedio.

 

Puede sonar obvio, pero también debe tener una estructura gramatical coherente y transmitir ideas completas. Las palabras aisladas pueden confundir al lector, o incluso ser catalogadas como spam.

 

A continuación, te presentamos cuatro ideas que te ayudarán a estructurar tus propios subjects y que te aseguramos elevarán tu open rate:

 

  • Descriptivo. Se vale hablar acerca del contenido del correo en el asunto. Sin embargo, no quiere decir que sea un aburrido copy paste del título. Puedes ser directo y describir los beneficios del producto o las ofertas disponibles, pero también puedes sólo dar algunas pistas y reservar detalles que generen sorpresa.  

 

  • Urgencia. ¿Conoces la expresión FoMo? El término Fear of Missing out surgió con la era digital y se refiere a la sensación de perderse algo muy importante cuando no se está conectado. Puedes basarte en FoMo y generar un sentido de urgencia en el lector. Hazle sentir que si no abre el email se estaría perdiendo de una oportunidad única.

 

  • Personalización. Por lo general, cuando hablamos con amigos es más fácil recordar detalles de la conversación, que cuando escuchamos un comercial. También es muy efectivo personalizar los correos y cambiar el mensaje masivo por un “uno a uno”. Háblale al lector con un lenguaje cercano, por su nombre o de algo que sabes le interesa, como si fuera una persona cercana a ti.

 

  • Historias. “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.” Esta línea es uno de los microcuentos más famosos de la lengua española. A pesar de ser breve tiene todos los elementos de un relato y deja con ganas de saber más. Puedes inspirarte en él y contar micro historias en tus subjects; por naturaleza las personas gustan de las historias cautivantes.

 

Métrica a revisar: Open Rate

 

No te pierdas las siguientes entradas de nuestro blog pues te daremos más tips relacionados al contenido, CTAs, y recursos visuales que te ayudarán a llevar tus estrategias de email marketing al siguiente nivel.