Implementar software especializado para el departamento de marketing es un proceso complejo que implica distintos factores. Por ejemplo, se debe determinar qué objetivo y aplicación tendrá la tecnología; si se diseñará una herramienta a la medida o si se contratará un proveedor; si será considerada una ventaja competitiva en la operación o si se usará para la productividad interna.  

 

De acuerdo a una encuesta realizada por Oracle, tan solo el 8% de los especialistas en mercadotecnia percibió que la tecnología aplicada a su área se implementó correctamente; un alarmante 92% piensa que no fue así. El por qué de esta brecha tan amplia reside en la falta de planeación y en pensar estratégicamente la adquisición de dicha tecnología.

 

Si estás pensando en incorporar próximamente algún tipo de software de marketing a tu operación, te recomendamos apoyarte de los siguientes puntos:

 

  • Analiza las necesidades técnicas

Si bien es importante elegir un software  basándote en las características técnicas y funciones, piensa también en el despliegue tecnológico que implicará y las necesidades que surgirán a lo largo del proceso. Evalúa si necesitarás cambiar o adaptar algún aspecto de tu infraestructura o equipo de cómputo. Por ejemplo, si la herramienta se aloja en la nube, no tendrás que invertir en servidores, pero tal vez debas comprar varias laptops para que tu equipo saque provecho de la movilidad que ofrece un modelo Software as a Service.

 

Otro escenario posible es la disposición de información que necesitarás tener. Por ejemplo, evaluar si tu sistema está realmente preparado para conectarse al nuevo software e integrar tus bases de datos. Si no es así, investiga si el proveedor ofrece un servicio de acompañamiento y preparación en la implementación, o si el área de TI de tu empresa está capacitada para realizar ese procedimiento. 

 

  • Busca que crezca contigo

Elegir tecnología es como cuando una pareja de recién casados compra una casa muy bonita con una habitación. Al inicio solo vivirán en ella dos personas; sin embargo, más tarde planean tener dos hijos y tendrán que ampliar el número de habitaciones. Cuando llega el momento, revisan los cimientos de la construcción y se dan cuenta que no soportarán un segundo piso y no hay opción de expandirse en la planta baja. Ahora tendrán que vender y conseguir una nueva casa, problema que nunca tomaron en cuenta cuando hicieron su primera compra.

 

La escalabilidad es clave al implementar tecnología. Si estás adquiriendo una herramienta para optimizar algún proceso es porque piensas crecer en un futuro, y no solo como departamento, también como organización. Una herramienta que dejará de funcionar al llegar a determinado número de usuarios, o que no será capaz de procesar un mayor volumen de información no será muy funcional para ti.

 

  • Compara las opciones

Antes de elegir tu opción final (y evitar desastres como el del punto anterior) te sugerimos comparar al menos tres herramientas. Para esto debes tener bien claro los objetivos y procesos que deseas optimizar. De hecho, la planeación debería ser tu primer paso antes de comenzar a buscar herramientas. Solicita demos, resuelve todas tus dudas y pregunta si hay opción de trabajar con trial para ver si cumple con las expectativas y resuelve tus problemáticas efectivamente.

 

Haz una lista de los pros y contras que tiene cada solución y observa el panorama general. Juzga la herramienta con ojos críticos. Un software puede verse bastante sofisticado al tener cien features, pero cuando mires tu plan te darás cuenta que en realidad solo te son funcionales cinco y estarás pagando por noventa y cinco módulos que jamás utilizarás. Por más “bonita” o “moderna” que parezca la herramienta no le estarás sacando provecho, y estará muy lejos de ser una inversión inteligente.

 

Ya sea que busques tecnología para posicionamiento SEO, gestión de contenidos, automatización de email, o cualquier otro caso, en general, la implementación debe ir enfocada a hacerte las cosas más fáciles y no convertirse en un dolor de cabeza a largo plazo.  Alíate con socios que entiendan y se adapten a tu operación. Compra inteligentemente, pero, sobre todo no le tengas miedo a la tecnología.